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Aunque no hay nada mejor que la emoción de viajar, para muchos de nosotros, hacer bien la maleta para un viaje es todo un reto. Hay muchas cosas a tener en cuenta, desde cómo doblar la ropa correctamente hasta cómo evitar meter de más o de menos. No obstante, con la técnica adecuada y un poco de planificación, hacer la maleta te resultará facilísimo. Aquí tienes la guía paso a paso para hacerla perfectamente.
La mejor forma de hacer la maleta es empezar haciendo una lista. Si te tomas la molestia de anotarlo todo de antemano te asegurarás de que no se te olvida nada importante y no meterás de más. Haz una lista de todo lo que crees que vas a necesitar teniendo en cuenta el tiempo que estarás fuera, luego revísala y modifícala si fuera necesario.
A la hora de viajar, el tamaño y el tipo de maleta importan. ¿Te vas de escapada de fin de semana? Necesitarás una bolsa muy diferente de la que te llevarías a unas vacaciones de dos semanas. En esencia, lo mejor sería una maleta no muy voluminosa en la que quepan cómodamente tus objetos esenciales. El equipaje con ruedas puede ser una gran elección para viajes largos. Si, por el contrario, prefieres viajar con poco peso, puedes decantarte por un bolso de viaje o incluso una mochila grande.
Antes de empezar a hacer la maleta, dispón sobre una superficie todo lo que quieras llevarte. De este modo, podrás ver si se te ha olvidado algo de la lista de viaje y si vas a meter de más. Tener mucha ropa para elegir está muy bien, pero una bolsa demasiado pesada puede aguarte el viaje, así que piensa bien en qué necesitas realmente.
Cuando hacíamos la maleta para los viajes, muchos de nosotros aprendimos a doblar la ropa. Sin embargo, muchas veces es preferible enrollarla: ocupa menos, se arruga menos y las prendas se pueden colocar una al lado de otra en lugar de apilarse, lo que hace que sean más fáciles de encontrar en la bolsa.
Empieza con las prendas más pesadas, como vaqueros y chaquetas, y luego pon las más ligeras en las capas superiores.
La mejor forma de hacer la maleta es empezar haciendo una lista. Si te tomas la molestia de anotarlo todo de antemano te asegurarás de que no se te olvida nada importante y no meterás de más. Haz una lista de todo lo que crees que vas a necesitar teniendo en cuenta el tiempo que estarás fuera, luego revísala y modifícala si fuera necesario.
A la hora de viajar, el tamaño y el tipo de maleta importan. ¿Te vas de escapada de fin de semana? Necesitarás una bolsa muy diferente de la que te llevarías a unas vacaciones de dos semanas. En esencia, lo mejor sería una maleta no muy voluminosa en la que quepan cómodamente tus objetos esenciales. El equipaje con ruedas puede ser una gran elección para viajes largos. Si, por el contrario, prefieres viajar con poco peso, puedes decantarte por un bolso de viaje o incluso una mochila grande.
Antes de empezar a hacer la maleta, dispón sobre una superficie todo lo que quieras llevarte. De este modo, podrás ver si se te ha olvidado algo de la lista de viaje y si vas a meter de más. Tener mucha ropa para elegir está muy bien, pero una bolsa demasiado pesada puede aguarte el viaje, así que piensa bien en qué necesitas realmente.
Cuando hacíamos la maleta para los viajes, muchos de nosotros aprendimos a doblar la ropa. Sin embargo, muchas veces es preferible enrollarla: ocupa menos, se arruga menos y las prendas se pueden colocar una al lado de otra en lugar de apilarse, lo que hace que sean más fáciles de encontrar en la bolsa.
Empieza con las prendas más pesadas, como vaqueros y chaquetas, y luego pon las más ligeras en las capas superiores.
Los zapatos a veces son uno de los artículos más difíciles de guardar. Una buena forma de empezar es ponerlos siempre en el fondo de la maleta. Cubre las suelas con gorros de ducha o bolsas para evitar que la ropa se ensucie y llénalos de objetos pequeños, como calcetines o incluso cargadores de aparatos electrónicos, para aprovechar el espacio al máximo.
En tu lista de equipaje habrá elementos esenciales como, por ejemplo, el pasaporte, los billetes, los cargadores y los medicamentos. Para evitar retrasos o tener que rebuscar entre tus cosas con prisas, procura que estén siempre accesibles. Si vas a llevarlos en el equipaje de mano, comprueba siempre la normativa de tu compañía aérea para ver qué puedes subir a bordo.
Si viajas en avión, recuerda las restricciones de líquidos y lleva los artículos de aseo en una bolsa transparente con cierre. Además, es aconsejable meter los líquidos o geles en una bolsa dentro de otra por si se abren. Plantéate también comprar artículos en tamaño de viaje o utilizar envases de viaje rellenables para reducir al mínimo el volumen.
Los artículos voluminosos, como las chaquetas de invierno, las botas y las prendas de punto gruesas, pueden ocupar un espacio muy valioso en tu bolsa. Si viajas a un destino frío, piensa en qué prendas podrías llevar puestas cómodamente durante el trayecto en lugar de guardadas en la maleta. Intenta, además, no meter muchas prendas del mismo tipo.
Ir de viaje con la maleta hasta los topes no suele ser una buena idea. Es mejor que dejes siempre un poco de espacio para los recuerdos u otras compras. Además, disponer de espacio extra hará que te sea más fácil hacer la maleta para volver, sobre todo si vas con prisa.
¿Crees que ya dominas el arte de hacer bien la maleta? Pues hasta los viajeros más experimentados pueden beneficiarse de algunos truquillos de experto. Aquí tienes algunos consejos avanzados para que hagas la maleta aún mejor.
A la hora de viajar, no todos los tejidos son iguales. Si te vas de viaje, opta por materiales resistentes a las arrugas, ligeros y de secado rápido, como la lana merina, las mezclas sintéticas y ciertos tipos de algodón tratado. Estos tejidos se guardan bien y se adaptan fácilmente a distintos climas.
A continuación, piensa en la versatilidad, sobre todo si necesitas llevar poco equipaje. Un pareo, por ejemplo, puede servir para taparse en la playa y hacer las veces de manta, toalla o bolsa improvisada. Por otro lado, hay prendas que valen para looks formales e informales, de modo que estarás preparado para cualquier ocasión.
Los cargadores y cables enredados pueden ser una verdadera molestia. Utiliza bolsas pequeñas con cremallera u organizadores de cables para separar y guardar los distintos cables. Otra opción es envolver los cables alrededor de tarjetas de regalo viejas o utilizar clips para carpetas para evitar que se enreden.
Si no vas a tener a mano enchufes, invierte en una batería externa de calidad para que tus dispositivos nunca se queden sin batería durante el viaje.
Una forma clásica de hacer la maleta es clasificar los artículos por tipo. Pero, eso sí, el almacenamiento por zonas puede llevarte a nuevas cotas. Por ejemplo, ten un organizador o bolsa para artículos de playa, otro con lo que necesites para explorar la ciudad y otro para eventos nocturnos. De este modo, lo tendrás todo bien organizado y a mano, independientemente de lo que necesites.
¿Crees que ya dominas el arte de hacer bien la maleta? Pues hasta los viajeros más experimentados pueden beneficiarse de algunos truquillos de experto. Aquí tienes algunos consejos avanzados para que hagas la maleta aún mejor.
A la hora de viajar, no todos los tejidos son iguales. Si te vas de viaje, opta por materiales resistentes a las arrugas, ligeros y de secado rápido, como la lana merina, las mezclas sintéticas y ciertos tipos de algodón tratado. Estos tejidos se guardan bien y se adaptan fácilmente a distintos climas.
A continuación, piensa en la versatilidad, sobre todo si necesitas llevar poco equipaje. Un pareo, por ejemplo, puede servir para taparse en la playa y hacer las veces de manta, toalla o bolsa improvisada. Por otro lado, hay prendas que valen para looks formales e informales, de modo que estarás preparado para cualquier ocasión.
Los cargadores y cables enredados pueden ser una verdadera molestia. Utiliza bolsas pequeñas con cremallera u organizadores de cables para separar y guardar los distintos cables. Otra opción es envolver los cables alrededor de tarjetas de regalo viejas o utilizar clips para carpetas para evitar que se enreden.
Si no vas a tener a mano enchufes, invierte en una batería externa de calidad para que tus dispositivos nunca se queden sin batería durante el viaje.
Una forma clásica de hacer la maleta es clasificar los artículos por tipo. Pero, eso sí, el almacenamiento por zonas puede llevarte a nuevas cotas. Por ejemplo, ten un organizador o bolsa para artículos de playa, otro con lo que necesites para explorar la ciudad y otro para eventos nocturnos. De este modo, lo tendrás todo bien organizado y a mano, independientemente de lo que necesites.
Ya sea para esas ansiadas vacaciones en la playa o para un simple fin de semana fuera, hacer el equipaje correctamente puede suponer un gran comienzo. Y todo buen equipaje necesita una buena bolsa. En Kipling, tenemos decenas de mochilas, bolsos de viaje, maletas grandes,accesorios de viaje y mucho más para cualquier aventura en la que te embarques. Vayas a donde vayas, tendrás la bolsa perfecta para el viaje que te espera.
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